Por Martín García López

septiembre 7, 2023

La poesía no se limita a las páginas impresas; es un juego de creación que involucra al lector o espectador, a veces transformándose, según Laurie Anderson, en un deporte extremo, un acto de resistencia que se nutre de vivencias, adaptándose y buscando reflejarse en otros.

Un ejemplo de esto tuvo lugar en la Central de Cultura Compartida (CCC), donde las poetas Anaité Ancira y Martha Mega no solo recitaron sus poemas, sino que los encarnaron. Con un monólogo lleno de humor, Anaité exploró su experiencia en el amor a los 40 años. Desde su divorcio hasta sus ligues digitales, mencionando como el algoritmo tiene el poder de acortar, gracias a los memes, las nudes y los poemas, 10 mil kilómetros que la separaban de su amante.

Sentada sobre un paquete de papel de baño de Costco, mencionó que durante su divorcio requirió cantidades industriales de papel para llorar, porque la vida no se ajusta a las expectativas; pero es ahí donde radica su riqueza, hasta el propio papel de baño, ya sea el de Costco o cualquier otro, tiene múltiples usos, que van desde limpiar el culo hasta escribir. Como dijo Sylvia Plath, la independencia surge en la búsqueda de autenticidad, pero ¿cómo lograrlo si estamos inmersos en un mundo donde desayunamos, comemos y cenamos memes?

La poesía no se limita a la realidad tangible. Alcanza lo astral, conectándose con el arte. La presentación de Martha Mega se conectó con el más allá; al utilizar el collar de coral rojo de su difunta tía Susana, presentó “Bibliomancia”. En este acto, el público hizo preguntas que Martha respondió escogiendo versos al azar de sus poemarios, guiada por la energía de su tía, porque los poemas son como niños que encienden fuego al mundo para verlo arder, un mundo que ya ardía desde antes de que nacieran.

Martha y Anaité interactuaron con objetos a la manera de Marina Abramovic, quien interactuaba con el público y los objetos en sus performances, buscando que cada reacción fuera única y cada presentación irrepetible. Martha, con un collar de coral rojo que perteneció a su tía difunta, y Anaité, con un simple papel de baño, fusionando el humor, la cultura pop y llegando al extremo de reescribir canciones clásicas como “Señora de las 4 décadas” para convertirla en “Señoro de las 4 décadas”, y en la reinterpretación del mito de Orfeo como un rockstar.

La poesía de ellas es un acto reactivo frente a la propia descomposición, sin caer en adornos superfluos, es la vida como es y cómo es la poesía.

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Sobre lx autorx

(Querétaro, 1991) Poeta, narrador y periodista. Autor de “X a la infinita potencia o este maldito gato” (Montea, 2016) y “Bachelard aprendiendo a nadar”. Ha sido beneficiario de la Beca Jóvenes Creadores del Fondo Nacional Para la Cultura y las Artes en la categoría de cuento.

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